Contribución a La conferencia infinita. Colectivo Estampa, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona CCCB, 2024-2025.
Bosque de pino ponderosa, 1930s | U.S. Forest Service- Pacific Northwest Region | Dominio público.
La conferencia infinita es una instalación artística del colectivo Estampa que juega con un modelo de inteligencia artificial entrenado con el contenido del archivo del CCCB. Participantes: Estampa, Marina Garcés, Rosa Rius Gatell, Gemma Barricarte, Miquel Missé, Juan Pablo Villalobos, Begonya Saez Tajafuerce, Lucía Lijtmaer, Maria Ptqk, Xisi Sofia Ye Chen, Lluís Nacenta, Anyely Marín Cisneros, David Bravo, Laia Abril, Clara Roquet, Mafe Moscoso, Carlota Subirós, Xènia Dyakonova, Joana Moll, blanca arias, Gerard Ortín Castellví, Borja Bagunyà, Mohamad Bitari, Gemma Ferreón, Miquel Sureda, Clara Serra, Àlex Hinojo, Mireia Calafell, Alexandra Laudo, Jordi Martínez Vilalta, Georgina Surià Gúdel.
¿Puede un bosque ser sujeto de derechos?
¿Puede un valle tener personalidad jurídica? ¿Puede una montaña ser titular de un derecho a la existencia, invocable ante un tribunal? La respuesta espontánea es que no: cómo va a ser sujeto de derechos algo que no es humano. La respuesta técnica es que sí: igual que se atribuye personalidad jurídica a una empresa, un barco o un fondo de inversión, puede tenerla un ecosistema, si se dan los requisitos. La respuesta política es que las entidades naturales no solo pueden, sino que deberían, tener agencia jurídica si queremos dotarnos de herramientas a la altura de los problemas a los que nos enfrentamos. Esta es la postura de quienes defienden los «derechos de la naturaleza», una expresión resbaladiza pero que, precisamente por su vaguedad y quizás porque no satisface del todo a nadie, permite acoger tradiciones políticas distintas que hoy están obligadas a entenderse. Lo que sigue es un breve mapa de coordenadas para orientarse en este fenómeno heterogéneo, conceptualmente innovador y a veces especulativo pero estratégico, y situado, empeñado en sostener la idea de que los ecosistemas tienen agencia y que esta debe poder traducirse en términos jurídicos. Seguir leyendo.